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jueves, 3 de mayo de 2018

ROMPIENDO UNA LANZA POR LA PROFESIONALIDAD DE LOS PSICÓLOGOS QUE REALIZAN LAS SELECCIONES DE PERSONAL PARA PLAZAS PÚBLICAS.


ROMPIENDO UNA LANZA POR LA PROFESIONALIDAD DE LOS PSICÓLOGOS QUE REALIZAN LAS SELECCIONES DE PERSONAL PARA PLAZAS PÚBLICAS.
Todos los años, en todas las oposiciones, pasa lo mismo. Si te descartan en el reconocimiento médico, la prueba de conocimiento general, el dictado, el examen sobre la Constitución, te deprimes y lo aceptas.
Pero si es en el “psicólogo” (psicotécnicos y perfiles de personalidad + entrevista). Eso ya es otra cosa… ¿Qué sabrán estos psicólogos si los primeros que están locos son ellos?… ahí sólo las pasan los enchufados.
No se pone en duda la profesionalidad de otros profesionales, y NO DEJA de ponerse en duda la de los psicólogos.
Voy a intentar aclarar algunas dudas/críticas.
1.       Partamos de que cómo en el resto de los procesos no descarto una mano negra al 100 por 100, pero lo normal y lo profesional es que las pruebas psicológicas sean tanto o más objetivas que el resto, ya que son prueban estandarizas que cuentas con estudios de fiabilidad y de validez que las avalan. Otra cosa es que a nadie le guste ver sus defectos y menos después de invertir tanto tiempo y dinero en prepararse el futuro o que la presión del examen, los nervios, la falta de sueño… puedan hacer mella en como entiendo las instrucciones o contesto la prueba (como en la de conocimientos, las físicas…).
2.       Sobre las pruebas tanto de inteligencia (aptitudes) como de personalidad en las evaluaciones de los psicólogos de melilla no las corrigen el/la psicolog@ “presencial, es decir, el que está presente en la prueba, sino que las hojas mecanizadas se mandan a una empresa de edición de las pruebas y las corrige “una máquina”. Todo ello con hojas en las que aparece un número, nunca nombres y apellidos de los candidatos para darle la mayor transparencia.
3.       El perfil que se busca y los cortes de puntuación se eligen a priori por los psicólogos y son aprobados por el tribunal, normalmente cortes de normalidad (no superiores por ser bomberos, policías…) y que ya vienen determinados por la propia prueba. El psicólogo sólo se limita a comparar ese perfil exigido con el de los candidatos y, en caso de que no aparezcan candidatos “idóneo” aconseja al tribunal dónde ser más flexibles.
4.       Las pruebas de personalidad NO SE PUEDEN NI SE DEBEN PREPARAR.
5.       Las pruebas psicológicas están estandarizadas con estudios nacionales/internacionales en los que se ha probado su fiabilidad y validez. Si uno no obtiene el perfil que cree que es el suyo es porque no se conoce bien (no reconoce sus características) o porque se ha equivocado al contestar o porque le han aconsejado que conteste con el “A veces” o porque ha contestado pensando en lo que creen que se busca en vez de lo que les refleja personalmente, sacando resultados catalogados por los manuales como “distorsionados” y poco “sinceros” invalidando los resultados obtenidos.
6.       Si vas a “prepararte” en una academia, elije bien. Hay academias en las que te prepara una persona que no está cualificada. Por ejemplo, te aconsejan que contestes con el “A veces”, lo que supone que tu perfil es “ni chicha, ni limoná” y en estas pruebas se buscas perfiles o chichas o limoná. Luego buscamos confabulaciones o conspiraciones entre los psicólogos y la academia que prepara mejor a su gente (y cuando digo preparar, me refiero a aconsejar). Mira por donde, cuando una academia tiene mucho éxito preparando otras pruebas, nadie piensa que está “conpinchada” con el tribunal.
7.       Seguimos con las academias y las conspiraciones. Otra queja es sobre la casualidad de que las pruebas psicológicas de las oposiciones coinciden con las empleadas en cierta academia (un año es una, el otro, otra). Pues si, es verdad… y lógico. Vuelvo a decir que las pruebas son estandarizadas, están en el mercado, no pueden usarse ninguna que no lo esté (sería motivo para reclamar) y, por tanto, un profesional que se haya leído las bases puede deducir que pruebas (más o menos) pueden utilizarse. Pero… también es ilegal que estas pruebas se usen para “preparar” siendo estandarizadas. Mucho más si la academia que las usa las tiene fotocopiadas o las usa un profesional que no está cualificado para hacerlo.
8.       Igualmente, al no conocerse qué perfil (competencias o rasgos de personalidad) se buscan, no puede prepararse. Además, cómo hacemos para memorizar la respuesta “correcta” de unas 200 preguntas (si, a veces, nunca/no). Vuelvo a decir, no pueden prepararse. SÉ SINCERO Y PUNTO.
9.       Puntos débiles de esta prueba es la elección del perfil y el momento de pasarlas. Respecto a la elección del perfil, hoy en día se han descartado los rasgos de personalidad (salvo para eliminar trastornos) utilizándose competencias que no son elegidas por “sabios”, sino por los propios empleados y sus jefes (que son los que más saben sobre las habilidades que requiere el puesto). Pero los psicólogos se ven obligados a utilizar el sistema de evaluación que dictan las bases, que son cuestionarios siempre, acompañados de entrevista. Sobre el segundo aspecto, el momento de pasarla, yo aconsejaría que fuesen las primeras: mientras que uno puede prepararse mejor las aptitudes físicas o estudiar más las leyes, los rasgos de personalidad o las aptitudes/competencias, son difíciles de modificar (requieren más tiempo) y si nos referimos al padecimiento de trastornos (depresiones, psicosis, …), más aún. Por muy preparado que uno esté físicamente o que se sepa los contenidos teóricos, si uno es un pirómano, nunca debe ser bombero y si uno es depresivo, no debe ser policía.
10.   El anterior tema enlaza con el siguiente. El tema de “a mi me suspendieron la vez pasada porque me dijeron que no cumplía el perfil y ésta he pasado, ¿cómo puede ser?” Pues fácil, porque Ud. ha cambiado y ahora tiene los factores que se buscan en el perfil. Desde la anterior convocatoria es posible que en su vida hayan ocurrido acontecimientos que le ha hecho cambiar (ahora se piensa más las cosas o tiene más confianza con las personas…). También puede ser que la forma de contestar (o los consejos que le dieron de cómo hacerlo) sean distintos.
Para finalizar. Si Ud. sigue pensando/creyendo que no pasa las pruebas porque hay una conspiración para que así ocurra y no se plantea que, quizás, se deba a Ud., es muy probable que nunca llegue a aprobar y se amargue la vida.