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jueves, 6 de junio de 2013

CONFUCIO MÁS ACTUAL QUE NUNCA

Si un día, al poner la radio, en la emisora sintonizada, están hablando de que ante la situación de corrupción entre los políticos y una ola de separatismo, se alzan voces proponiendo la educación para todos y la necesidad de que los gobernantes sean moralmente intachables y se conviertan en ejemplo para su pueblo, seguramente pensaría que el debate versa sobre la situación actual de occidente. Sin embargo, esa era la situación de la China del siglo IV a. C. y el ciudadano, que proponía la educación moral universal, era Confucio.
Da "algo" de pesimismo percatarse de lo poco o nada que hemos avanzado. Pero ahí no queda la cosa pues hay que añadir que, salvo durante un corto periodo de tiempo, Confucio fue rechazado por los políticos/señores de su tiempo. Y eso a pesar de que durante el tiempo que fue ministro consiguió que el territorio del príncipe para el que trabajaba (Lu) floreciera y se enriqueciera... pero, eso ya se sabe, suele ser motivo de envidia y censura, más que de ejemplo. De su vida se aprende una deprimente lección: Si tu lucha es el bien, la educación y la justicia, triunfarás... pero sólo cuando hayas muerto.
Afortunadamente, o como consuelo, queda que el nombre de los príncipes que lo rechazaron han quedado para una historia secundaria, mientras que el nombre de Confucio ha permanecido para el que quiera recordarlo.
Supongo que, al igual que le ocurrió a este maestro, en nuestra sociedad fracasará cualquier erudito que hoy intente introducir algo de cordura y honradez entre nuestra clase política.
Por tradición oral familiar me llegó una historia que ilustra nuestra forma de ser (la del ser humano) y que puede servir de apoyo a lo contado anteriormente: Decía mi abuelo que un día paseando junto a la Plaza de Toros de su querida tierra natal, Zaragoza, había visto como mientras la muchedumbre vitoreaba y sacaba en hombros a un famoso torero, por la misma acera paseaba un anciano con bastón que se retiró para dejar paso y al que nadie reconoció: era D. Santiago Ramón y Cajal

Pero, advierto, para los que estén pensando que tengo razón al cargar las tintas sobre los políticos, que en este desastre TODOS tenemos nuestra parcela de culpa. Y lo digo hoy, día 4 de junio de 2013, un día después de que la gran noticia en los noticieros nacionales de ayer fuese que Neyma, un futbolista de 21 años, haya sido fichado por 57 millones de euros y presentado ante 57.000 espectadores que no dudarán en gastarse sus ahorros en una camiseta o la entrada a un partido: "Pan y circo".